Judy Garland y Terry, el perro que interpretó a Toto en ‘El Mago de Oz’, compartieron una relación auténtica en el rodaje
La relación entre Judy Garland, quien interpretó a Dorothy Gale en ‘El Mago de Oz’ (1939), y Terry, la perra Cairn Terrier que representó a Toto, fue una de las más genuinas en la historia del cine. Durante el rodaje en 1938-1939, Garland, de apenas 16 años, desarrolló un fuerte vínculo con la perra, quien participó en escenas icónicas como el camino de ladrillos amarillos y la revelación de los secretos del Mago. Terry, ya una actriz canina experimentada, sufrió una lesión en el pie durante el rodaje cuando un guardia de los Winkies accidentalmente le pisó la pata, lo que la obligó a ausentarse dos semanas. Durante ese tiempo, Terry permaneció en la casa de Garland, quien incluso intentó comprarla a su dueño y entrenador, Carl Spitz, aunque este se negó. El valor de Terry para la producción se reflejó en su salario: su entrenador recibía aproximadamente 125 dólares semanales, más que algunos actores de los Munchkins. Tras el éxito de la película, Terry fue oficialmente renombrada ‘Toto’ en 1942, consolidándose como uno de los perros más famosos en la historia del cine. Las fotografías que muestran a Garland y Terry juntos son especialmente conmovedoras por la autenticidad de su afecto, ya que la conexión entre la actriz y el animal no era simplemente parte de la interpretación, sino una relación real que contribuyó a crear uno de los pares más duraderos en el cine.
