Crítica al papel de los medios y el “aplausómetro” en el Festival de Cannes
El texto es una columna de opinión que reflexiona de forma irónica y crítica sobre la cobertura mediática del Festival de Cannes y la manera en que se construyen las expectativas alrededor de sus premios. El autor utiliza la figura ficticia del “aplausómetro” como metáfora de un supuesto mecanismo que mediría el entusiasmo del público y que, según su sátira, influiría en la percepción de las películas favoritas. A partir de esta idea, cuestiona cómo los medios de comunicación, especialmente los nacionales, generan narrativas exageradas sobre qué películas son las favoritas antes del fallo del jurado.
El artículo recuerda episodios históricos del festival, como el caso de Pedro Almodóvar y ‘Todo sobre mi madre’, para ilustrar cómo se crean mitos en torno a los premios y cómo estos relatos se amplifican con el paso del tiempo. También critica la tendencia del periodismo cinematográfico a dejarse llevar por la propaganda, el localismo y las dinámicas de promoción de la industria, en lugar de mantener una visión analítica independiente.
El autor introduce referencias culturales y literarias para reforzar su argumento, comparando el fenómeno con obras como ‘La invención de Morel’ o programas televisivos de medición del éxito mediante el ruido del público. En conjunto, el texto plantea que el festival se ha convertido en un espectáculo mediático donde las expectativas, los aplausos y la narrativa previa pesan tanto como las propias películas.
Finalmente, concluye que la realidad del palmarés suele desmentir las predicciones mediáticas, evidenciando una distancia entre la crítica internacional y la cobertura local, así como entre la industria y la percepción pública generada por los medios.
