Crítica personal de la película «Valor sentimental»
El artículo ofrece una crítica muy personal y mordaz de la película «Valor sentimental». El autor, Ángel Del Olmo, expresa su frustración y desagrado con la película desde el principio, calificándola de pretenciosa, aburrida y exasperante. Destaca la escena en la que un abuelo le regala a su nieto películas de Haneke, lo que el autor percibe como un exceso de solemnidad y pesadez intelectual. Critica el tono general de la película, con diálogos que parecen forzar la profundidad y la emotividad, y señala la falta de diversión o conexión con el espectador. Se mencionan referencias a directores icónicos como Bergman, Béla Tarr y Tarkovsky, pero el autor las considera superficiales o mal empleadas, comparando la experiencia con recibir un lujo vacío, como elogiar el pan en un restaurante caro. La crítica finaliza con un comentario sarcástico sobre los amantes del cine de sentimientos profundos, resaltando la distancia entre la película y lo que el autor considera cine auténtico y emocionante. La crítica también refleja la tensión entre la percepción de la película por los críticos y la experiencia personal del espectador, subrayando la importancia de la emoción y el entretenimiento por encima del virtuosismo técnico o intelectual.
