Crítica a la versión de Frankenstein de Guillermo del Toro: luces perfectas, sombras ausentes
La reciente adaptación de ‘Frankenstein’ dirigida por Guillermo del Toro ha generado controversia, no por la elección de Jacob Elordi como el monstruo, sino por la forma en que se ha tratado la iluminación en la película. Manuel Ligero destaca en su crítica que la película renuncia a las sombras, una decisión que, según él, perjudica la capacidad de generar misterio y terror. La crítica explica que en el cine moderno todo está excesivamente iluminado y digitalmente perfeccionado, eliminando los matices que antaño conferían profundidad y realismo a las escenas. Este exceso de claridad y uniformidad, junto con la simplificación del relato original de Mary Shelley, produce personajes sin matices: el monstruo se presenta casi completamente bondadoso, mientras que Víctor Frankenstein carece de complejidad emocional. Del Toro toma la audaz decisión de convertir al monstruo en un Adonis con cicatrices y superpoderes, pero esta innovación estética no compensa la falta de tensión narrativa. La crítica concluye que, aunque hay aciertos en el diseño y la propuesta visual, la película pierde gran parte del impacto emocional y terrorífico que caracterizaba al relato original, convirtiéndose en una obra visualmente impresionante pero narrativamente plana.
