Salma Hayek explica por qué el español es su idioma favorito para soltar palabrotas
Salma Hayek ha vuelto a demostrar que el español ocupa un lugar especial en su vida cotidiana, incluso cuando se trata de algo tan poco solemne como expresar enfado. La actriz mexicana explicó que en su entorno familiar conviven tres idiomas: inglés, español y francés, y que el español es su lengua preferida cuando necesita soltar una palabrota.
La razón, según Hayek, está en la riqueza expresiva que encuentra en el español. Para ella, las palabras malsonantes en este idioma pueden ser más largas, elaboradas y contundentes, lo que permite prolongar la expresión de la frustración antes de liberar finalmente la tensión. En una entrevista anterior con Jimmy Kimmel, la actriz describió las palabrotas en español como deliciosas y aseguró que ofrecen más tiempo para expresar la rabia. People en Español recogió aquella conversación.
El carácter multilingüe de la familia de Hayek está documentado desde hace años. En una entrevista con EL PAÍS, la actriz explicó que su familia utiliza el español, mientras que la familia de su marido, el empresario francés François-Henri Pinault, utiliza el francés. También señaló que su hija Valentina creció expuesta a los tres idiomas.
Hayek nació en Coatzacoalcos, Veracruz, en 1966 y comenzó su carrera en México antes de trasladarse a Estados Unidos a principios de los años noventa. Su papel protagonista en Teresa la convirtió en una figura conocida en México, mientras que películas como Desperado y, especialmente, Frida, consolidaron su carrera internacional. Por su interpretación de Frida Kahlo en la película de 2002, que también produjo, recibió una nominación al Óscar a la mejor actriz.
Su relación con los idiomas también forma parte de su trayectoria profesional. Hayek ha explicado que el español es su primera lengua y que habla inglés, además de francés e italiano en distintos grados. En una entrevista con WIRED, volvió a describir el español como su primer idioma.
La anécdota sobre las palabrotas, por tanto, encaja con una faceta más amplia de Hayek: su vínculo con el español y con la cultura mexicana pese a desarrollar buena parte de su carrera en Hollywood. En su caso, la lengua no solo sirve para comunicarse, sino también para conservar una forma particular de expresar emociones, humor y carácter.
