Fallece Udo Kier, figura clave del cine de culto y colaborador de Warhol, Fassbinder y Lars von Trier
El actor alemán Udo Kier, una de las figuras más singulares del cine europeo y estadounidense, ha fallecido a los 81 años tras una carrera que abarcó más de doscientas películas. Conocido por su inconfundible mirada y su presencia inquietante, Kier se convirtió en un icono de la contracultura LGTBI y del cine de culto desde los años setenta. Su vida estuvo marcada desde el nacimiento, en un hospital de Colonia que fue bombardeado horas después de que él llegara al mundo. Criado en la pobreza en la Alemania de posguerra, trabajó desde muy joven para salir adelante y, con solo 16 años, entabló amistad con Rainer Werner Fassbinder, con quien colaboraría posteriormente en varios proyectos decisivos del nuevo cine alemán. Su salto internacional se produjo de la mano de Paul Morrissey y Andy Warhol, con quienes protagonizó ‘Carne para Frankenstein’ y ‘Sangre para Drácula’, obras fundamentales de la serie B de la época. A lo largo de los años, Kier trabajó con directores de gran prestigio, como Lars von Trier, con quien mantuvo una estrecha relación creativa, o Gus Van Sant, que lo introdujo en Hollywood en los noventa. Participó en numerosas producciones estadounidenses, desde ‘Mi Idaho privado’ hasta ‘Blade’ o ‘Armageddon’. Además, su imagen trascendió el cine: colaboró con Madonna y apareció en videoclips de artistas como Supertramp o Korn. En sus últimos años seguía activo, con trabajos recientes en cine independiente, un papel destacado en ‘El agente secreto’ y su participación pendiente en el videojuego de terror ‘OD’. Kier solía definir su filmografía con humor: según él, cien de sus películas eran malas, cincuenta «bebibles» con una copa de vino y cincuenta realmente buenas.
