Reseña de ‘Moon’, la ópera prima de Duncan Jones
‘Moon’ (2009), debut como director de Duncan Jones, es una obra de ciencia ficción intimista ambientada en una base lunar. Sam Bell, interpretado por Sam Rockwell, está a punto de finalizar su contrato de tres años en solitario, acompañado únicamente por el robot GERTY, cuya voz pone Kevin Spacey. La película destaca por su realismo hard sci-fi, avalado incluso por la NASA, y por un presupuesto modesto de cinco millones de dólares que Jones aprovechó con maestría gracias a su experiencia en publicidad. Rodada en un mes, recaudó casi el triple y se convirtió en título de culto.
El guion, coescrito con Nathan Parker, rinde homenaje a clásicos como ‘2001: Una odisea del espacio’ (el diseño de GERTY evoca a HAL 9000), ‘Naves misteriosas’, ‘Atmósfera cero’ o ‘Alien’, pero con personalidad propia. Los exteriores lunares se filmaron con maquetas tradicionales, logrando una verosimilitud notable. La banda sonora de Clint Mansell aporta una atmósfera melancólica y reflexiva que encaja perfectamente con el tono solitario de la historia.
Jones evita efectismos y se centra en la psicología del protagonista y en dilemas éticos relacionados con la explotación corporativa y la identidad. La crítica elogia la contención narrativa, el cuidado en cada detalle —desde los créditos hasta los nombres de las cosechadoras (los evangelistas)— y la interpretación magistral de Rockwell. ‘Moon’ es un ejemplo de cómo contar una gran historia con recursos limitados, logrando impacto emocional y filosófico sin necesidad de grandes espectáculos visuales.
