La verdadera historia del parche en el ojo de John Ford tras una operación de cataratas
La imagen de John Ford con un parche en el ojo izquierdo forma parte del imaginario clásico de Hollywood. Durante décadas, muchos espectadores asumieron que el célebre director de películas como ‘La diligencia’, ‘El hombre tranquilo’ o ‘Centauros del desierto’ era tuerto, una creencia que terminó convirtiéndose en uno de los rasgos más reconocibles de su personalidad pública. Sin embargo, la realidad era distinta.
Según relata el artículo, Ford comenzó a utilizar el parche en 1953, después de someterse a una operación de cataratas. Aunque la intervención fue satisfactoria en un primer momento, el director no siguió adecuadamente las indicaciones médicas durante la recuperación. Molesto por los vendajes que protegían su ojo, decidió retirarlos antes de tiempo, lo que provocó que la recuperación no fuera completa. Como consecuencia, su ojo izquierdo quedó especialmente sensible a la luz.
Para reducir las molestias derivadas de esa hipersensibilidad, Ford adoptó el uso habitual de un parche o, en ocasiones, de gafas con un cristal izquierdo más oscuro. Esto explica por qué en numerosas fotografías aparece con el parche parcialmente colocado o incluso desplazado, ya que no necesitaba cubrir completamente el ojo, sino protegerlo de la incidencia directa de la luz.
El texto también destaca la personalidad del cineasta, conocido por su carácter reservado, su tendencia a minimizar la importancia artística de su trabajo y su afición a las respuestas breves en las entrevistas. A pesar de esta limitación visual, Ford continuó desarrollando una extraordinaria carrera cinematográfica, firmando algunas de las obras más influyentes de la historia del cine durante las décadas posteriores.
