Análisis crítico de la película Hamnet de Chloé Zhao
Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y basada en la novela homónima de Maggie O’Farrell, intenta reinventar la historia desde la perspectiva de Anne Hathaway (Agnes en el filme) frente a la tragedia familiar que inspiró Hamlet. La película ha sido aclamada en festivales como Telluride y Toronto, pero su enfoque fílmico ha generado críticas por su mezcla de estilos narrativos y decisiones manipuladoras con el espectador. Zhao alterna entre poesía visual, cinéma vérité y naturalismo hiperestilizado, resultando en una obra que busca un equilibrio entre cine autoral, éxito comercial y reconocimiento crítico, pero que termina perdiendo coherencia. A pesar de la excelencia interpretativa de Jessie Buckley y la riqueza temática, el exceso de artificio y la autopromoción de la película como obra maestra empañan la experiencia. La cinta plantea un diálogo con la obra de Shakespeare y el proceso de duelo, pero su intento de fusionar múltiples técnicas y perspectivas diluye el impacto emocional y narrativo, dejando una sensación de incongruencia. Hamnet se muestra como un experimento ambicioso, pero con dificultades para mantener la organicidad y la autenticidad que caracterizan el cine más sólido de Zhao.
