El cine comprometido como instrumento de resistencia antifascista y social
El cine puede ser una herramienta potente para la resistencia antifascista y la transmisión de la memoria democrática. En una mesa organizada por el colectivo Atado y Bien Atado en el Teatro del Barrio de Madrid, especialistas debatieron sobre cómo la cultura y la imagen cinematográfica se convierten en armas frente a los discursos totalitarios. Eva Aladro Vico destacó que la represión política destruye la cultura, y que el cine social conecta al espectador con realidades ignoradas, fomentando la conciencia crítica. Amparo Climent y Vicent Monsonís defendieron que toda producción cultural tiene un trasfondo político, y que incluso el entretenimiento puede transmitir ideología, aunque de forma más sutil. Se destacó la necesidad de un cine que no solo narre biografías concretas, sino que interpele a la sociedad y genere vínculos colectivos, como ejemplo de ello se mencionaron películas españolas como ‘Los santos inocentes’ y trabajos recientes como ‘La invasión de los bárbaros’. Además, se subrayó la importancia de mantener viva la memoria histórica y la memoria de las mujeres, señalando que la cultura comprometida con la justicia social actúa como un faro frente al autoritarismo y la manipulación mediática.
