Jonás Trueba recuerda a Sam Peckinpah y la huella de su cine vitalista y violento
El cineasta y escritor Jonás Trueba rinde homenaje a Sam Peckinpah con motivo del centenario de su nacimiento (1925-2025), recordando una curiosa anécdota personal que, según su familia, le une desde su nacimiento al legendario director estadounidense. Trueba relata cómo Peckinpah, durante una cena con los cineastas Gonzalo Suárez y Hélène, impuso simbólicamente sus manos sobre el vientre embarazado de su madre y predijo su inminente nacimiento. A partir de este recuerdo, el autor reflexiona sobre la figura del realizador de ‘Grupo salvaje’, su etapa de decadencia en los años ochenta, su carácter violento y vitalista y la profunda humanidad que latía bajo su fama de alcohólico y rebelde. Trueba compara su trayectoria con la de Martin Scorsese, a quien la serie documental ‘Mr. Scorsese’ (2025) presenta como otro artista marcado por la autodestrucción, la genialidad y la necesidad de redención. El artículo enlaza las vidas de ambos creadores para reivindicar el legado fílmico de Peckinpah, su visión adelantada del fin del western y su retrato premonitorio de la violencia y la corrupción modernas. El autor celebra además la retrospectiva que la Filmoteca Española le dedicó recientemente y concluye con un emotivo agradecimiento al cineasta que, metafóricamente, asistió a su nacimiento, simbolizando el poder vital del arte y del cine frente a la decadencia y la muerte.
